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Violencia, militarización y alternativas. – 30-30
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Violencia, militarización y alternativas.

Gero Fong

Violencia, militarización y alternativas.

I

 

La militarización como la forma de contener la ola de violencia en el país parte no solamente de un mal diagnóstico, sino de una imposición ideológica de la burguesía, y asegura que, sea cual sea el equipo gobernante -neoliberal o socio liberal; incluso si el gobierno no está convencido del militarismo-, los intereses de los grandes capitales sean garantizados y la pesadilla persista. Militarización y violencia son las dos tenazas de una misma pinza que oprime a la sociedad. La seguridad de la comunidad no puede ser el monopolio de una infima minoria superarmada, sino una responsabilidad de todxs.

 

II

 

El horizonte liberal burgués no puede concebir la socialización de la seguridad más que como privatización, por eso cuando alguien habla de autodefensa solamente imaginan un caos de armas, la población matándose y la proliferación de agencias mercenarias. El derecho liberal es una proyección del individuo egoísta y no considera la potencia del derecho de la comunidad.

 

III

 

El mito norteamericano del superhéroe se fundamenta en un chantaje similar al de la militarización de la Seguridad Pública, se supone que la sociedad está bajo amenazas muy malas e incomprensibles, y ante tales peligros, no nos queda más que atribuirle superpoderes a un ente especial para que nos cuide. Un ente viviendo entre lo legal y lo ilegal, entre la luz y la sombra, pero que supuestamente nunca nos va a traicionar.

 

IV

 

Los altos mandos militares son un sector de la burguesía que han venido ganando importancia en México desde que se les “comprometió” en la guerra contra las drogas bajo el manto de la Operación Cóndor a finales de los 70’s. Desde entonces, la importancia de los llamados “cárteles” -otro sector de la burguesía- no ha dejado de crecer. Se puede establecer una correlación, entre mas poder de los cárteles más poder a los militares. Pero la lógica de este poder es de clase también, a más poder de los militares más poder de los carteles, y no precisamente para enfrentarse entre sí, tal como lo muestra claramente el crimen de Iguala.

 

V

 

Filósofos como Enrique Dussel y John Holloway hacen la distinción de dos raíces para la palabra poder, el potestas o poder SOBRE y el potentia o poder HACER. La cuestión de la Seguridad es efectivamente una cuestión de poder, pero no de la potestad del Estado, del estúpido mito del superhéroe militarizado, sino de la potencia de la sociedad: el derecho de la comunidad a cuidarse a sí misma y asegurar la paz.

 

VI

 

El motivo por el cual el mito del superhéroe militarizado resulta tan atractivo en la sociedades clasistas es porque coincide con dos joyas de la filosofía política burguesa. Primero, la idea de Leviathan de Thomas Hobbes, en donde el hombre aparece como lobo del hombre y por lo tanto necesita de un Estado déspota para obligarlo a convivir. Y segundo, el Estado de excepción del jurídico nazi Carl Schmitt, donde se postula que ante una necesidad extrema que ponga en peligro al Estado, se suspende el Estado de derechos y libertades por un Estado de excepción que tiene como única prioridad salvar al mismo Estado.

 

VII

 

La militarización de la sociedad se quiere justificar en la confusión del régimen militar y el civil. Se trata de borrar la frontera entre la guerra y la paz. En ese sentido, el avance más peligroso es la declaración de guerra contra el terrorismo, reformulando las reglas clásicas de la guerra moderna teorizadas por Clausewitz, en donde las guerras se establecían entre Estados nacionales. Ahora, el Estado se da el derecho de guerrear contra grupos difusos que operan tanto en lo civil como en lo militar, una guerra sin fronteras.

 

VIII

 

Sin ser panaceas dentro de un país desigual y violento, los municipios autónomos en donde hay Guardias o Policías Comunitarias, o que están bajo jurisdicción de un ejército insurgente, son de los más pacíficos del país. Su fuerza no radica en el poder de fuego, sino en la potencia de la comunidad organizada. El poder de las bandas del crimen organizado se fundamenta en la fragmentación de la sociedad.

 

IX

 

La militarización de la Seguridad Pública se beneficia, y al mismo tiempo beneficia al mercado de la seguridad, en ese sentido el Estado ha servido como el principal semillero de agentes de seguridad privada, pero también de grupos paramilitares y sicarios de alta escuela, los casos más famosos son los Zetas y los GAFES.

 

X

 

Los superhéroes militarizados habilitados en el circuito Militarización de la Seguridad – Mercado de la Seguridad, aumentan su protagonismo y poder en la sociedad conforme avanza la crisis de violencia en la misma. Por eso es totalmente iluso creer que este sector puede comprometerse a fondo con la pacificación del país.

 

XI

 

La potencia de la comunidad para cuidarse a sí misma está en relación inversa a la violencia sistémica, a mayor potencia de la comunidad menor violencia y viceversa. Sin embargo, al adoptar la estrategia de la militarización de la Seguridad Pública, de hecho se disminuye la potencia de la comunidad a favor de la potestad del Estado sobre el ciudadano. Ese es el motivo por el cual toda estrategia militarizada de acabar con la violencia fracasa.

 

XII

 

La teoría del Estado de excepción del nazi Carl Schmitt parte de un precepto medieval que postula: “para la necesidad no hay ley”. Entonces se propone fundamentar la existencia de leyes que no son para situaciones normales, sino para situaciones de extrema necesidad, es decir, excepcionales y por lo tanto no permanentes. Así, la guerra clásica entre Estados Nacionales venía siendo el Estado de excepción más perfecto. Sin embargo, con la actual confusión entre la paz y la guerra, ésta bajo nuevos rubros como la guerra contra el terrorismo o contra el crimen, se pretende volver del Estado de excepción algo permanente.

 

XIII

 

La militarización de la Seguridad Pública no solamente subsidia desde el Estado el mercado de la seguridad privada entrenando en sus cuerpos militares todo tipo de superhéroes que luego se integran a los negocios privados legales e ilegales, sino que impulsa al capitalismo de una manera aún más potente, utilizando al crimen organizado o al terrorismo como comparsa. La pinza <<violencia y militarización>> se cierra sobre las zonas especiales en donde se programan grandes proyectos capitalistas, el progreso se militariza.

 

Crédito de imagen: many domínguez, vía Flickr.


Gero Fong es sociólogo, militante de la Liga Socialista Revolucionaria, activista contra la militarización en Cd. Juárez.