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Rector destituido por movimiento democrático. – 30-30
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Rector destituido por movimiento democrático.

Rector destituido por movimiento democrático.

En el mes de agosto el VI Consejo Universitario de la UACM destituyó por abrumadora mayoría al rector Galdino Morán López. Con esta medida el movimiento estudiantil y de los trabajadores  ha comenzado a recuperar el carácter democrático de esa universidad pública y a atacar la amplia corrupción desatada en su seno desde 2016.

 

Está por verse a dónde fue a dar el dinero robado: a los bolsillos de líderes de Morena y/o a sus “cochinitos” para financiar campañas electorales. Los latrocinios exigieron que el rector, hoy destituido, la hiciera de tapadera, que para ello fuera impuesto en 2018 al frente de la UACM y que fuera atropellada la vida democrática de esta institución.

 

Ebrard intentó desnaturalizar la UACM.

 

La UACM vivió un potente movimiento democratizador en el año 2012 en contra de la rectora Ester Orozco, protegida de Marcelo Ebrard, que era jefe de gobierno de la Ciudad de México. Orozco pretendió desnaturalizar la esencia progresista y popular de esta universidad y cometió fraude en la elección del Tercer Consejo Universitario. Durante más de tres meses una masiva movilización estudiantil, apoyada por la mayoría de maestros, llevó a cabo una combativa huelga. Ebrard en ese momento se encontraba debilitado y no pudo imponer a su delfín Mario Delgado en el gobierno del entonces Distrito Federal. Tampoco pudo sostener a la rectora.

 

Uno de los logros de este movimiento fue que consolidó un instrumento (que muy pocas o quizá ninguna universidad mexicana tiene) para enfrentar infracciones de sus autoridades, el Reglamento de Responsabilidades Universitarias.

 

Tras este movimiento la UACM vivió un breve periodo fecundo bajo la rectoría del filósofo Enrique Dussel. Pero todo cambió al llegar a su timón Hugo Aboites.

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Corrupción y antidemocracia.

 

Aboites encabezó esta universidad luego de labrarse una merecida fama de investigador competente y autor crítico de libros sobre educación. Lamentablemente, su desempeño al frente de esta universidad fue muy distinto porque permitió que una facción del partido Morena asumiera los principales cargos de la institución y que la convirtiera, literalmente, en su patrimonio. Así, la señora Auxilio Heredia ocupó el estratégico cargo de secretaria general. El abogado general fue Alfredo Domínguez Marrufo. Los que conocen a las tribus del antiguo PRD, hoy Morena, saben que estos dos personajes, entre otras personas en cargos en ese tiempo en la UACM, pertenecen a la facción de Bertha Luján y de su marido Arturo Alcalde (que a su vez fue abogado del sindicato de esta universidad). Es más sabido que Luján-Alcalde manejan la Secretaría del Trabajo en la que despacha como titular su hija, María Luisa. Luján pretende ser  presidenta nacional del actual partido oficial.

 

La UACM fue sometida a una amplia corrupción, a una despiadada extracción y robo de sus recursos por esta facción de Morena.

 

“Inobservancia de las normas”.

 

“En los últimos años las administraciones de la UACM encabezadas por los doctores Hugo Aboites y Galdino Morán incurrieron en la inobservancia de las normas que rigen a la Universidad en materia de construcción de obras, contratos por servicios profesionales, adquisición de bienes muebles, inmuebles, materiales e insumos y el manejo del presupuesto universitario, entre otros aspectos”, afirmó en julio de este año la Comisión de Hacienda de esta universidad.

 

En cuanto a obras, los recursos totales pagados a las empresas constructoras y supervisoras a fines de 2018 ascendieron a poco más de 217 millones de pesos. “En el proceso de construcción de las obras”, según la Comisión citada, “hubo 38 violaciones [¡!] a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados de orden federal y a la Norma de Obras de la UACM.” Los presupuestos fueron evidentemente inflados. Además, “las obras y remodelaciones en cada uno de planteles no fueron debidamente ejecutadasde acuerdo con lo descrito en cada contrato, sin embargo, cada una de las empresas recibió la mayor parte del dinero estipulado.

 

“En cada plantel de la UACM es posible observar el estado de las obras. Mediante la observación de las construcciones, se puede hacer una idea aproximada de qué se avanzó y qué falta en éstas. A la fecha, tres años después, gran parte de las obras no están habilitadaspara el uso de la comunidad universitaria.” La Comisión de Hacienda solicitó y está a la espera de que la Coordinación de Obras calcule el valor de las construcciones inconclusas para contrastar con lo pagado a cada empresa. “La diferencia entre el dinero pagado y el costo de la obra ejecutadaes el valor del daño patrimonial a la Universidad.”

 

Los robos no estuvieron sólo en las obras y se desparramaron por doquier. Así, se pagaron numerosos contratos irregulares por “Servicios Profesionales”. El entonces tesorero, Manuel Aburto Córdoba (que había trabajado con el gobernador de Veracruz, el priista y corrupto Javier Duarte, actualmente preso), realizó 15 contratos irregulares por 2 millones 779 mil pesos. Y un largo etcétera de transas parecidas.

 

“La Auditoría Superior de la Ciudad de México, los despachos externos que por ley deben auditar los estados financieros y presupuestales y la Contraloría General emitieron observaciones y dictámenes negativos sobre los estados financieros y presupuestales. Estas instancias determinaron que la información presentada en los estados financieros no ha sido confiable; que hubo una falta de supervisión en la operación de las inversiones y en los registros contables de la UACM; y que los recursos patrimoniales totales de la institución se contabilizaron inadecuadamente.” Por tanto, año con año hubo un conocimiento incompleto de los recursos patrimoniales totales. Esta situación permitió el manejo discrecional y opaco de los recursos por parte del ex tesorero y las administraciones de Aboites y Morán.

 

Cuando robar te convierte en rector.

 

Una vez que el rector Hugo Aboites y sus cómplices le hincaron los dientes a las finanzas y recursos de la UACM, hubo la necesidad de que la siguiente administración ocultara sus robos, violaciones a las normas y abusos. Una persona adecuada para llevar a cabo la función de ocultar los crímenes de Aboites y cía. fue Galdino Morán López. Carente de prestigio académico, intelectual y moral, Aboites-Alcalde-Auxilio sabían que Morán había sido igualmente corrupto, que al menos había cometido, en 2017, como coordinador del plantel Centro Histórico de la UACM, una transa, y que por ello sería su cómplice natural si se convertía en el siguiente rector. Galdino Morán “contrató”  a cinco personas para distintos talleres. Los cinco contratos ascendieron a 462 mil 579 mil pesos. Los talleres nunca se llevaron a cabo.Este robo cometido por Galdino durante la administración de Aboites le abrió las puertas de la Rectoría.

 

2018: el atropello a la democracia.

 

A diferencia de instituciones como la UNAM, que tienen un régimen de gobierno parecido al del Vaticano, la Autónoma de la Ciudad de México se dotó en 2009 de un proceso democrático de elección de rector.

 

Pero esto era un obstáculo para Aboites-Alcalde-Morán. Y pasaron por encima de tales normas democráticas. Con la finalidad de imponer a Galdino en la Rectoría, este trío llevó a cabo innumerables violaciones a las normas electorales, a la voluntad mayoritaria y aun a la convivencia respetuosa dentro de la comunidad universitaria. Desde la emisión de la convocatoria para elegir rector, en febrero de 2018, ésta no contempló todas las fases previstas en el Reglamento en materia electoral. En su oportunidad, algunos consejeros universitarios alertaron sobre los problemas que ello generaría. No fueron escuchados.

 

Igual que hicimos arriba al referirnos a corrupción, aquí nos vemos obligados por espacio a relatar también sólo algunos hechos acerca de la destrucción de la democracia llevada a cabo para imponer en la Rectoría al susodicho.

 

Compra de votos, votos ilegales, irrespeto a consultas.

 

El Colegio Electoral, controlado por el mencionado trío, resolvió disolverse en medio del proceso para elegir rector. Es como si, a la mitad del tiempo de un partido de futbol, el árbitro renuncia y el equipo anfitrión comete todo tipo de faltas e infracciones para ganar y no hay nadie que lo impida. Lo mismo ocurrió en la UACM: “Al desaparecer el Colegio Electoral ya no hubo instancia que pudiese atender los recursos de inconformidad de la comunidad universitaria. Así mismo, esta instancia, una vez disuelta, sólo entregó la terna para rector pero no terminó las fases electorales para calificar la elección misma”, escribió la Comisión Resolutiva del proceso de responsabilidades universitarias, el 26 de junio de este año.

 

Los incondicionales del trío en el V Consejo Universitario de la UACM (2018) ya no tuvieron frenos para llevar a cabo todo tipo de violaciones a las normas electorales. Por ejemplo, el 26 de abril del año pasado impidieron la conformación del Comité de Apelaciones.

 

Una de las normas electorales en la UACM es que se lleve a cabo un una votación universal de la comunidad universitaria para saber cuál candidato a rector tiene más apoyo. Acto seguido, los consejeros deben realizar una consulta. La comunidad habló y le dio casi la mitad de los votos a la profesora Tania Rodríguez para ser rectora. Don Galdino sólo obtuvo un 23.6 por ciento, es decir, el candidato oficial no alcanzó ni la cuarta parte de los votos. Sin embargo, algunos consejeros, principalmente estudiantes, violaron la norma y no atendieron la voluntad mayoritaria de sus representados. Favorecieron a Galdino, que se convirtió en la máxima autoridad de esta universidad (es un decir) con el voto de 18 consejeros.

¿Quiénes eran estos estudiantes con rango de consejeros con cuyos votos fue impuesto Galdino? Al menos dos de ellos eran tan irresponsables que habían acumulado ocho faltas injustificadas consecutivas. De acuerdo con el Reglamento del Consejo, habían perdido el derecho de votar. Pero lo hicieron.  

Imponer a Morán obligó a Aboites-Alcalde-Heredia a violar también el funcionamiento del Consejo Universitario, que al momento de elegir al rector carecía de quórum legal. En elecciones anteriores de rector habían participado 46 consejeros de un total de 52. Galdino fue favorecido por el voto de 18 consejeros de un total de 21 presentes al momento de ungirlo. Y ya vimos que dos de ellos eran porros sin remedio.

 

Habíamos prometido ser breves en el relato del proceso antidemocrático para hacer rector al señor Galdino, pero no resistimos narrar la siguiente infracción. Otro de los que votó en esa sesión ilegal del Consejo Universitario fue Andrés Rubén Domínguez Varela, un “estudiante” de unos 40 años, que expresó que le daba su voto a Morán López porque éste prometía impulsar actividades deportivas. Apenas se instaló en la oficina del rector, Galdino creó cinco plazas deconfianza y le dio una de ellas al en ese momento consejero universitario Domínguez Varela, al que nombró “asistente administrativo especializado en actividades deportivas” con un jugoso salario. Domínguez Valera le vendió su voto a Galdino y éste le pagó con una plaza de confianza. Votaba en el Consejo Universitario en nombre de los estudiantes pero había establecido una relación laboral de dependencia con el rector, es decir, con Galdino, del que en ese momento era su empleado. Morán y este sujeto incurrieron en un pago de favores, en un claro conflicto de interés que condujo, además, a que el señor Galdino violara la normativa al respecto de las contrataciones de personal. Los pagos resultantes a Domínguez y a cuatro más fueron considerados por la comisión citada “como una pérdida para la universidad”, un “daño patrimonial.”

 

Domínguez Varela, en julio pasado, amenazó a la profesora que encabeza a la comisión que investiga la corrupción.

 

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Existió, entonces, un “proceso electoral incompleto y una designación sin legitimidad ni legalidad” mediante el cual Morán López despachó en la sede principal de la UACM durante 15 meses, hasta que en agosto pasado fue destituido.

 

Año y tres meses para olvidar.

 

Es de imaginarse cómo fue el periodo en que este “rector” estuvo al frente de esta institución educativa pública. Las “irregularidades” administrativas, la opacidad contable y la corrupción continuaron. Igualmente, contar este proceso ocuparía mucho espacio, así que reportaremos lo más escandaloso. Por ejemplo, Galdino en la Rectoría hizo pagos millonarios sin contrato a empresas en junio de 2019. Obviamente que prácticas como ésta entrañan robo de recursos.

 

De acuerdo con la comisión que venimos citando, en los 15 meses referidos continuó y se profundizó el proceso de “violaciones a la normatividad existente, el desorden constante en todos los ámbitos de la administración, el incumplimiento de las obligaciones establecidas en el Estatuto General Orgánico, la opacidad y el abuso en el ejercicio del presupuesto.” “Morán López no garantizó el funcionamiento administrativo de la universidad sino exactamente lo opuesto. Esta situación inició en la administración del ex rector Hugo Aboites pues en su gestión ocurrieron los graves hechos descritos en materia de obras y en el desorden financiero, contable y presupuestal de la universidad.” “Acto seguido, cabe preguntarse qué hizo el doctor Galdino Morán López para esclarecer la situación de estas obras, como era su obligación. Al doctor Morán le fueron entregados un diagnóstico de la Contraloría General y un informe de la ex Coordinadora de Obras a finales de 2018, así que supo hace ocho meses de las graves irregularidades denunciadas por diversas personas e instancias.”

 

Corrupción de Morena.

 

Lo de la UACM revela que miembros prominentes del nuevo partido oficial, Morena, están implicados en actos de corrupción, para no hablar de sus conductas antidemocráticas y del uso que hicieron de porros. La pregunta es qué van a hacer las autoridades correspondientes, en su mayoría de Morena. Ya hay respuestas a cuál es la política del partido de López Obrador ante la evidente corrupción de sus miembros. El mismo presidente defendió a Manuel Bartlett, que puede estar tranquilo con sus decenas de bienes inmuebles y negocios adquiridos de manera inexplicable en relación con sus ingresos. Para la UACM los primeros signos van en la misma dirección.

 

La ley en México a este respecto está hecha para eludir la transparencia y las penas a los infractores. Los delitos patrimoniales, como los relatados, prescriben en tres años que pronto se cumplirán.

 

Crédito de la imagen: Juan Pablo Zamora

 
 

Juan Reséndiz es dirigente del Partido Obrero Socialista.