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Colosio: la doble conspiración. 5 Los tucanes asesinaron a Colosio. – 30-30
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Colosio: la doble conspiración. 5 Los tucanes asesinaron a Colosio.

Cuauhtémoc Ruiz

Colosio: la doble conspiración. 5 Los tucanes asesinaron a Colosio.

Este texto forma parte del libro Colosio: sospechosos y encubridores, de próxima aparición.

Parte 5 de 8. Los tucanes asesinaron a Colosio.

Cuauhtémoc Ruiz  

 

El comité del PRI en Tijuana nombró al Grupo TUCAN (Todos Unidos contra el PAN) para que colaborara en la seguridad del acto en Lomas Taurinas. Uno de los miembros de este comité, José Rodolfo Rivapalacio Tinajero, era el jefe de este grupo. Lo primero que hizo fue solicitar que los gobiernos panistas, el municipal y el del estado, no enviaran policía al mitin. Así, estas policías se mantuvieron alejadas de la escena. Previamente, los responsables de la campaña como el diputado Jorge Schiaffino, en reunión con Rivapalacio Tinajero, le dejó perfectamente claro que su grupo no debía de encargarse de cuidar al candidato sino de cuidar un puente hechizo que cruzaba un pequeño río de aguas negras. Ya hemos dicho que tres miembros de este grupo estuvieron entre los más próximos cuando Colosio fue agredido.

 

 

Víctor Clark Alfaro, presidente de la Comisión Binacional de los Derechos Humanos, conoció de cerca a Vicente Mayoral y a Rivapalacio antes del 23 de marzo de 1994. Escribió que eran “Muy experimentados en el medio policial… Se trata de gente muy mañosa, muy maleada. [.] Son ex policías corruptos y torturadores…” “Eran capaces de asesinar a Colosio”. José Rodolfo Rivapalacio Tinajero fue jefe de homicidios de la Policía Judicial de Baja California. En una recomendación de la CNDH (23 abril de 1991) aparece como presunto autor de tortura y mutilación. En 1992 recibió un reconocimiento por parte del PRI de Tijuana. El jefe del TUCAN era miembro del Comité Municipal del PRI.

 

 

A Rivapalacio Tinajero su ex esposa María Serna Fraustro lo acusó por homicidio e intento de homicidio. Ella y su amigo Roberto Fonseca sufrieron un atentado por parte de su ex esposo. El 12 de noviembre de 1987, en San Diego, California, ella y su acompañante llegaban a su casa en San Diego y un individuo baleó a Fonseca y después apuñaleó 17 veces en el cuerpo a Serna, ya que su intento de asesinarla a tiros falló. Cuando ocurrió esto Rivapalacio y Serna estaban en proceso de divorcio. “Anteriormente la afectada denunció que recibió amenazas de muerte de su ex marido, además de que en otra ocasión éste le colocó un arma en la cabeza sin importarle que presenciaran la escena los hijos de ambos.” “Desde aquel entonces, María Serna Fraustro se quejó de que su denuncia no prosperó debido a las influencias que Rivapalacio Tinajero tenía en Baja California.

 

Rivapalacio igualmente estaba al frente de una empresa privada de seguridad, Escudo, que financiaba el Grupo Toluca y que era la encargada de la seguridad en el aeropuerto de Tijuana, como veremos.

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El grupo Todos Unidos contra el partido Acción Nacional –TUCAN- sólo aceptaba a militantes del PRI. Su ideología estaba en su nombre: contra el PAN y los priistas que capitulaban al PAN: y es dable suponer que, luego de enero de 1994, aborrecía también al Ejército Zapatista y a los que le cedían. Había sido formado desde 1989. Esta agrupación surgió a raíz de la candidatura de la licenciada Margarita Ortega a la gubernatura del estado. Contaba con 63 elementos. Era un grupo jerárquico: tenía un jefe, Rodolfo Rivapalacio, y subjefes, uno de los cuales era Vicente Mayoral Valenzuela. Contaba con organicidad: tal vez haya estado formado por células o pequeños grupos. El 23 de marzo Vicente Mayoral era formalmente el jefe de una célula de cuatro tucanes, los que colaboraron el 23 de marzo con Mario Aburto para que atentara contra Colosio. Sus miembros se conocían por claves (y posiblemente no por sus nombres propios), característico de los grupos conspirativos y/o clandestinos. Mayoral Valenzuela era T-7 y Rivapalacio Tinajero T-30.

 

Si las células estaban compartimentadas, la gran mayoría de los tucanes no se conocían entre sí, lo que podía proteger a miembros como Mario Aburto Martínez (en el caso en que éste haya pertenecido a este grupo). TUCAN era conocido por la cúpula del PRI de Tijuana, en la que tenía contactos e influencia, al recibir la responsabilidad de encargarse de la seguridad en esa ciudad durante la gira de su abanderado presidencial. Eran personas acostumbradas a usar armas y a tratar con peligrosos delincuentes. Muchos eran ex policías que podrían haber perdido empleos y, con ellos, privilegios, cargos desde los cuales obtener beneficios, medios para enriquecerse.

 

En una reunión del 23 de marzo de 1994 a la mañana, según declaración de Rivapalacio Tinajero, les “transmitió” a los elementos del TUCAN “las órdenes que había dado el diputado Schiaffino de que se concretaran a vigilar el orden y en evitar pleitos o provocaciones de miembros de otros partidos políticos”. La célula de tucanes de Vicente Mayoral desacató esta instrucción y estuvieron entre los más próximos en el momento en que Colosio fue agredido.

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En contra de estos hechos, la Subprocuraduría de González Pérez igualmente distorsionó la naturaleza de este grupo y lo presentó como una asociación esporádica, amorfa y sin ideología política. Llevó a cabo esta falsificación para hacerla compatible con la versión de que ninguna de las facciones del PRI tuvo que ver con el asesinato de Colosio. Este grupo fue el que asesinó a Colosio. Falta saber quiénes fueron los asesinos intelectuales, lo que aquí se verá.

 

Imagen: Fotografías que se encuentra en la caja de evidencias del mitin en Lomas Taurinas, cortesía MCCI.


Cuauhtémoc Ruiz es dirigente del Partido Obrero Socialista.

Anterior: Parte 4. Colosio: la doble conspiración. “Fallas” en la seguridad del candidato. Espera nuestra siguiente Parte 6. La fractura en el PRI.