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UNA MUESTRA DE LA NATURALEZA REPRESIVA DE LAS FUERZAS ARMADAS. – 30-30
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UNA MUESTRA DE LA NATURALEZA REPRESIVA DE LAS FUERZAS ARMADAS.

Raymundo Hernández Lemus

UNA MUESTRA DE LA NATURALEZA REPRESIVA DE LAS FUERZAS ARMADAS.

Arantepecua, Michoacán.

 

Los socialistas nos oponemos al proyecto del presidente López Obrador de una Guardia Nacional, formada y dirigida por militares, se supone que para mantener la seguridad. Nuestra convicción se  confirma por hechos como el ocurrido hace dos años en la comunidad de Jarhan Pakua (o Arantepacua), en donde el Ejército reveló, una vez más, su vocación represora del pueblo. Ahora esta valerosa comunidad está a la cabeza de la lucha contra la represión. Una comisión de socialistas estuvieron allá y nos llaman a la solidaridad.

 

En abril de hace dos años esta comunidad se movilizó para exigir el cumplimiento del Convenio de Repartición Equitativa de Tierras entre Arantepacua y Capácuaro, firmado en 1941, ante autoridades agrarias y debidamente protocolizado en el Registro Agrario Nacional (RAN). En lugar de que las autoridades coadyuvaran para que estas dos comunidades zanjaran pacíficamente sus diferencias, ahondaron las discordias y contestaron con represión.

 

El 3 de abril el gobierno encarceló y golpeó a 38 habitantes de la comunidad. Al día siguiente, el pueblo bloqueó un tramo de la carretera que va a Nahuatzen y retuvo 19 vehículos, para exigir la libertad de sus compañeros. Entonces tanto el gobierno federal como el del gobernador Silvano Aureoles quisieron hacer un escarmiento con este pueblo, para que ningún otro de la comarca se levantara. Michoacán, sabemos, es tierra de comunidades campesinas e indígenas dignas y que luchan por el respeto a sus derechos, como la de Cherán.

 

Militares y policías tiraron a matar y privaron de la vida a Francisco Jiménez Alejandre de 70 años, carpintero; Santiago Crisanto Luna, de 39 años; José Carlos Jiménez Crisóstomo de 25 años, estudiante de enfermería y padre de familia; y Luis Gustavo Hernández Cohenete, menor de edad, estudiante acribillado al salir de su escuela. Decenas de habitantes resultaron heridos.

 

La población de Arantepacua fue invadida, saqueada y destruidas sus casas por un contingente de 400 efectivos del ejército, la policía federal, la policía “Michoacán” y grupos de civiles que viajaron en 78 camionetas policíacas, 21 patrullas, camiones del ejército, camionetas blancas sin insignias ni placas, así como un vehículo blindado de los denominados “Rinoceronte”, con el cual anduvieron persiguiendo a la población y derribaron puertas y bardas. Arantepacua exige justicia. En esta población se llevó a cabo el pasado mes de abril el Segundo Encuentro de Defensores y Víctimas de Graves Violaciones a los Derechos Humanos, y que fue un homenaje a sus caídos.

 

El Encuentro resolvió desarrollar una campaña nacional e internacional de denuncia de la guerra de exterminio que el Estado capitalista mexicano intensifica en contra de nuestro pueblo. Ya hubo algunas acciones y protestas derivadas de tal reunión. Se prepara una manifestación nacional el próximo 25 de Junio para denunciar y rechazar la pretensión del gobierno de López Obrador de imponer una ley de olvido y perdón para los violadores de derechos humanos de los regímenes neoliberales del período 1968-2018.

 

En la madrugada del 5 de abril de 2017 salió del pueblo una comisión a la ciudad de Morelia para saber cómo estaban los comuneros detenidos el día anterior. Habían ido a negociar pero fueron golpeados con macanas y les lanzaron gas lacrimógeno. En la tarde de ese día llegaron a reprimirnos. Señoras, señores, niños y ancianos fueron a encontrar los para  dialogar, los comuneros con sombrero se lo quitaron en señal de paz y pidieron que por favor no se metieran al pueblo. Traían armas de alto calibre y el vehículo Rinoceronte que se ocupa en las guerras y tiene señal láser, un foquito rojo que señalaba a la gente para disparar a largas distancias. Los federales comenzaron a disparar matando a comuneros, entraron en las casas, saquearon, robaron negocios, en un taller mecánico rompieron vidrios de los carros. Al cerro se fueron los comuneros para esconderse pero los buscaron perros, helicópteros, motos. Sentimos que la misión era matar a los hombres.

 

Crédito de imagen: Franco GDL, vía Flickr.