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Oaxaca: apagar el fuego con gasolina – 30-30
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Oaxaca: apagar el fuego con gasolina

Juan Reséndiz

Oaxaca: apagar el fuego con gasolina

Por Juan Reséndiz
El gobierno de Peña Nieto suponía que el encarcelamiento del Secretario General y del Secretario de Organización de la Sección 22 de la CNTE (Oaxaca), el pasado 12 de junio, causaría un efecto de temor y zozobra entre los maestros. Sin embargo, la captura de Rubén Núñez Ginez y de Francisco Manuel Villalobos no detuvo la puesta en marcha del bloqueo carretero en los 37 sectores del estado de Oaxaca, tal y como había sido votado por la Asmblea Nacional Representativa de la CNTE para este 13 de junio.
 
Así, la lógica gubernamental se mostró opuesta a la realidad. La experiencia –y tradición– del magisterio ya había expresado lo opuesto: la represión por parte del gobierno incentiva aún más la lucha de los maestros. La rebelión se avivió en el Istmo de Tehuantepec con la aprehensión de Heriberto Magariño, dirigente magisterial en la región; y, lo mismo, cuando los maestros fueron desalojados del campamento que habían levantado en la plaza de Santo Domingo, en la ciudad de México, el pasado 21 de mayo.
 
En esta ocasión no fue distinto. Ante la noticia de la aprehensión de dos de los máximos dirigentes de la Sección 22 inmediatamente se reconfiguro la dirección sindical. El Comité Ejecutivo Seccional (CES) retomó el mando y convocó a una Asamblea Estatal el mismo 12 de junio para asegurar la continuidad a las acciones ya programadas por el movimiento contra la (mal llamada) reforma educativa.
 
Mucho más importante fue que a nivel de base el movimiento –lejos de amedrentarse y sin esperar indicaciones de la dirección– salió a las calles con mayor brío y, de manera independiente, acompañado por padres de familia y organizaciones sociales, decidió ejecutar el plan de acción ya acordado contra la ofensiva neoliberal en la educación.
 
El resultado: el 13 y 14 de junio Oaxaca se convirtió en un polvorín. Por doquier se suscitaron bloqueos y tomas de carreteras federales y locales. Por todo el estado hubo cierres de centros comerciales, de oficinas, el IIEPO fue retomado y fueron retenidos vehículos y unidades tanto de empresas trasnacionales como del gobierno. Padres de familia tomaron carreteras junto con maestros, dejando exclusivamente el paso para autos particulares, mientras que los comerciales y los de las empresas del gran capital quedaron varados. Al mismo tiempo, en Nochixtlán, padres de familia y maestros colocaron maderos con clavos en la carretera impidiendo el paso de una caravana de Policías Federales y estatales que tenían como destino la capital de Oaxaca. Ante este obstáculo, los gendarmes optaron por rodear y continuar su camino por otra carretera, donde igual se le aplicó la misma receta, esta vez en la comunidad de Etlatongo.
 
Las redes sociales se han convertido en una efectiva herramienta de lucha no solo para activistas sino también para todo el movimiento. Fue así como se coordinó el seguimiento y bloqueo de las caravanas policiales. La más reciente fue en la Mixteca, cuyos pobladores ya se encontraban organizados para recibir e impedir el paso de las fuerzas represivas.
 
En los valles centrales (donde está la capital del estado), una camioneta del IEEPO que llevaba a la SEP cientos de reportes contra maestros huelguistas fue retenida por el movimiento: esto se vivió como un gran triunfo en el sector. No muy lejos, estudiantes del Centro Regional de Educación Normal de Oaxaca (CRENO) retenían camiones de empresas trasnacionales para protestar en contra de los planes educativos del gobierno, exigir la anulación de la reforma educativa y por la libertad de los presos políticos.
 
El día 13, Protección Civil de Oaxaca reportaba que tan sólo en el Istmo había bloqueos carreteros en Salina Cruz, Tehuantepec carretera Oaxaca, en el canal 33 de TV en Juchitán, en la carretera 190 por parte de estudiantes de la Normal Rural de Tamazulapam, sobre la carretera transistmica en Matías Romero y en Jalapa del Marqués.
 
Es muy significativo el bloqueo carretero en el canal 33 de TV en Juchitán, el cual lleva –al momento de escribir estas líneas– cuatro días tomado (día y noche). Esta toma se ha robustecido con el arribo de organizaciones sociales, campesinas, comités de colonia, moto-taxistas, dirigentes sociales y amigos, familiares y vecinos de Heriberto Magariño, dirigente preso de la sección 22 y de nuestra organización, el Partido Obrero Socialista.
 
Otros bloqueos de los que tuvimos conocimiento hasta el momento de redactar esta nota fue por parte de pobladores en Cuilapam, Xoxocotlan, Tequisistlan y Putla, de donde es originario el actual Secretario General.
 
14 de junio, fecha que conmemora diez años del inicio del movimiento de la APPO, la ciudad de Oaxaca se encuentra totalmente sitiada por el movimiento, el cual ha colocado más de una docena de barricadas en el centro de la urbe. El mismo día hubo una marcha que, a decir de los asistentes, fue enorme: mientras la descubierta ya había llegado al zócalo, a más de diez kilómetros todavía seguían saliendo contingentes del Monumento a Juárez, el punto de partida.
 
En Chiapas, Tabasco y Morelia también se realizaron importantes movilizaciones en apoyo al magisterio. Y esto tal vez apenas empieza…
 
¿Fue efectiva la medida tomada por el gobierno? Todo indica que se le volteó el chirrión por el palito o, para decirlo de otra manera, quiso apagar el fuego con gasolina.

 

Crédito de foto: Tonatiuh Figueroa.


Juan Reséndiz es trabajador de la UNAM y militante del Partido Obrero Socialista.

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