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Los Panamá Papers: anotaciones al margen – 30-30
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Los Panamá Papers: anotaciones al margen

José María Carmona

Los Panamá Papers: anotaciones al margen

José María Carmona

Como una bomba de algún grupo terrorista, pero en este caso de carácter mediático, estalló el escándalo Panamá Papers el domingo 3 de abril por la tarde. Los efectos han sido mundiales. Los gobiernos y los sistemas políticos involucrados se sacuden ante el estallido que significó la revelación de que esconden grandes fortunas en los paraísos fiscales, salpicando con esquirlas a figuras deportivas, artistas y dirigentes políticos de importancia mundial.

 

Tales hechos son producto de análisis y debates, pero el daño está hecho. Los periodistas de más de 78 países del mundo que se agrupan en el Consorcio de Periodistas de Investigación han puesto al descubierto la manera como se manejan las finanzas internacionales de carácter “personal” para evadir el pago de impuestos o lavar dinero.

 

La empresa panameña de Offshore del despacho Mossack-Fonseca es únicamente operadora y asesora para trasladar grandes fortunas en los llamados paraísos fiscales. Se les denomina así porque tienen una baja tasa impositiva a los movimientos financieros y de capitales. Es decir, aun cuando las supuestas “empresas” que se manejan a través de Mossack-Fonseca mueven enormes cantidades de dinero, pagan impuestos bajísimos, irrisorios.

 

Los nombres están en diferentes medios de comunicación y resulta innecesario volver a repetirlos. Lo más importante de esta revelación periodística es que pone a la luz pública internacional toda la podredumbre de los miembros de ese 1% de la población que concentra el 40% de la riqueza mundial.

 

En los países donde el escándalo toca a los jefes de gobierno se abre una crisis política, particularmente en Rusia con Vladimir Putin, y en Islandia donde el primer ministro Sigmundur David Gunnlaugsson tuvo que renunciar a causa de las manifestaciones de la población que exigía su dimisión. Todavía es muy difícil evaluar las consecuencias del escándalo generado por los Panamá Papers, pero sin duda alguna golpeará el orden financiero y político internacional.

 

La periodista Carmen Aristegui, como miembro del grupo que realizó esta investigación global, pone por delante el derecho de los ciudadanos a conocer los mecanismos y movimientos que realizan los dueños del capital financiero para evadir el pago de los impuestos que les corresponderían. El consorcio de periodistas sólo tiene el objetivo de poner a la luz pública los hechos, pero han declarado que no son un brazo del poder judicial en los diferentes países ni mucho menos de las autoridades fiscales, las cuales tiene la obligación de investigar los hechos para determinar la probable existencia de delitos contra las haciendas de los países.

 

En lo que se refiere a México únicamente hay que agregar las conexiones de Juan Ignacio Hinojosa Cantú, quien hizo un préstamo a Luis Videgaray Secretario de Hacienda por un monto de un “pelo de gato” en comparación con los cien millones de dólares que depositó en los paraísos fiscales. Este personaje también fue el que le hizo la “Casa Blanca” a la primera dama, lo cual ha sido un escándalo de corrupción y una piedra más en el zapato de Peña Nieto. Otro que aparece en la lista de los mexicanos involucrados es Emilio Lozoya, quien fuera director de Pemex hasta hace poco.

 

Aristóteles Nuñez, titular de Servicios de Administración Tributaria, de inmediato salió a los medios de comunicación a declarar que se investigará el asunto (lo cual es su obligación), afirma a su vez que no constituye un delito que un ciudadano de cualquier país tenga sus capitales en los paraísos fiscales, siempre y cuando pague sus impuestos y haga sus declaraciones fiscales apegado a la ley, como es el caso de los involucrados en el Panamá Papers.

 

Pero aunque los empresarios y políticos hayan logrado armar vericuetos legales para esconder sus fortunas, aun si todo lo que hicieron lo hicieron según las leyes de los correspondientes países, es absolutamente inmoral e injusto que a la clase trabajadora se nos impongan medidas de austeridad en las jubilaciones, el sector salud, en la educación y tantas otras, al mismo tiempo que aquellos señores se vuelven todavía mucho más ricos de lo que aparece en los registros de Hacienda. Es absolutamente inaceptable que Hacienda emprenda una cacería de brujas a los pequeños propietarios a la vez que se hace de la vista gorda con quienes poseen suficiente capital como para mandar su dinero a los paraísos fiscales.

 

La información en manos de los periodistas de investigación no está totalmente liberada, se esperan algunas sorpresas que seguirán profundizando la crisis abierta a los regímenes políticos y a los gobiernos involucrados, incluyendo el de Peña Nieto. Podrían aparecer más nombres vinculados a la clase política, lo que resultaría un golpe brutal al régimen. Queda de tarea a la clase trabajadora organizarse y exigir justicia.

 


 

José María Carmona es investigador de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo.

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