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La sucursal en México de Izquierda Socialista (Argentina) abandonó las siglas del POS – 30-30
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La sucursal en México de Izquierda Socialista (Argentina) abandonó las siglas del POS

Juan Reséndiz

La sucursal en México de Izquierda Socialista (Argentina) abandonó las siglas del POS

Juan Reséndiz

En el 2010 el Partido Obrero Socialista (POS) se enteró de que uno de sus militantes, Jesús Torres Nuño, ex Secretario General del sindicato de trabajadores de la llantera Euzkadi y después presidente de la cooperativa Tradoc, era… ¡un alto líder empresarial en Jalisco! La cooperativa en cuestión, además, había creado una empresa de subcontratación que le había conculcado los derechos laborales a varios cientos de obreros. Todo esto bajo la sombra del prestigio del triunfo de la huelga de Euzkadi y, por supuesto, a espaldas de nuestro partido. El POS celebró un congreso y resolvió la expulsión de Torres Nuño y varios de sus colaboradores. Durante los últimos seis años este grupo buscó apoderarse de las siglas de nuestra organización. Esto hubiera sido imposible sin el apoyo oportunista y corrupto de la Unidad de Trabajadores Socialistas (UIT-CI), que los acogió en su seno a sabiendas de su degradación. Hoy este grupo, que aquí llamamos “POS pirata”, se ha visto obligado a revertir esta usurpación y ha cambiado de nombre: ahora son el Movimiento al Socialismo (MAS). Este grupo intenta lavarse la cara y presentarse como una organización revolucionaria a pesar de que sus dirigentes son enemigos de los trabajadores.

 

¿Cómo nació el POS Pirata?

 

Torres Nuño fue dirigente de la huelga (orientada por el POS) que el sindicato de Euzkadi sostuvo entre 2002 y 2005 en contra de la firma alemana Continental Tire. Al final del conflicto, la patronal cedió al sindicato la mitad de los activos de esa compañía, formándose así la cooperativa Tradoc, copropietaria de la empresa renombrada como Corporación de Occidente (Coocsa). La patronal vendió la otra mitad de sus activos a empresarios de Querétaro, los otros copropietarios de Coocsa. La nueva empresa pronto creció y requirió de más fuerza de trabajo, la que proporcionó Torres Nuño mediante una empresa de outsourcing que contrataría a los nuevos obreros, llamada Producción Empresarial de Servicios Profesionales (Proem). Es decir, estos trabajadores no sólo no fueron integrados a la cooperativa Tradoc, sino que fueron contratados mediante esquemas que el antiguo sindicato de Euzkadi jamás habría aceptado: en Proem carecen de los derechos de sindicalización, contratación colectiva y huelga.
 
Al finalizar la huegla y formarse la cooperativa, el POS votó una serie de resoluciones acerca de cómo debían actuar en ella sus militantes. Torres Nuño las transgredió todas, empezando por la que prohibía que la cooperativa vendiera una sola de sus acciones. Al hacerlo, la cooperativa quedó como propietaria minoritaria de la empresa y perdió el control de la producción en favor de los capitalistas. Coocsa, a través de Proem, aplica métodos de superexplotación. Todo esto se hizo en complicidad con un dirigente del POS, Enrique Gómez, y en secreto, sin el conocimiento y a espaldas de la dirección partidaria.

 

(Lea más: Outsourcing y explotación en TRADOC)

 

(Lea más: TRADOC y la violación de los principios)

 

Ante tales violaciones a los principios del POS, el partido celebró un congreso que votó la expulsión de los traidores. Allí pudo haber terminado este asunto bochornoso. Pero no fue así porque Izquierda Socialista de Argentina y la UIT-CI recogió la chancla y creó el POS pirata, que patéticamente reaparece seis años después.

 

El oportunismo de la UIT-CI

 

En 2008, el POS y la UIT-CI habían entrado en un proceso de diálogo y acercamiento junto con otras organizaciones, como el Freedom Socialist Party de Estados Unidos. Cuando sobrevino la ruptura, la reacción de los dirigentes de la UIT-CI fue sorprenderse… ¡de que nuestro partido no se hubiera enterado antes de la corrupción de esos dirigentes!

 

La UIT nunca declaró nada abiertamente, y unos meses después acogieron al POS pirata, también sin explicar su impresionante vuelta de tuerca. Este comportamiento contrastó claramente con el del FSP de Estados Unidos, que llevó a cabo una investigación detallada y emitió un largo documento, en el que concluyó que la actitud de Torres Nuño y Gómez era “una grave violación de los principios revolucionarios”.

 

(Lea más: Respuesta del FSP a la división del POS en noviembre de 2010)

 

En realidad, lo único que quería la UIT era tener una sección mexicana. Si para esto tenía que aliarse con corruptos y explotadores, ¿qué problema? La UIT brindó, gustosa, una legitimidad que tanto le urgía al grupo del que venimos hablando, el cual ofreció, a cambio, las siglas del POS en bandeja de plata.
 
Los piratas se ostentaron como la mayoría del POS. Así se lo hicieron creer a los militantes de la UIT en otros países. Durante estos seis años est