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La decepción: Nestora Salgado después de la cárcel – 30-30
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La decepción: Nestora Salgado después de la cárcel

Editorial

La decepción: Nestora Salgado después de la cárcel

Carabina 30-30

En fechas recientes fue dado a conocer un comunicado donde la Policía Comunitaria de Olinalá, Guerrero, se deslinda de Nestora Salgado, ex comandante de esta institución. El comunicado también es firmado por 16 de sus familiares.

 

Lo anterior es el episodio más reciente de un distanciamiento que comenzó desde que Nestora Salgado obtuvo su libertad el pasado 18 de marzo. La esencia del conflicto es la adhesión de Nestora a la Casa de Justicia de San Luis Acatlán. Como es sabido, el sistema de la CRAC-PC hizo implosión hace algunos años, gestándose diversas ramas descentralizadas y autónomas. (Un mapeo parcial puede consultarse dando clic aquí.) De este modo, aunque en teoría los policías comunitarios de San Luis Acatlán y Olinalá pertenecen al mismo sistema de justicia comunitaria, las diferencias entre ellos son profundas.

 

En concreto, por órdenes del entonces gobernador Ángel Aguirre del PRD, la Casa de San Luis expulsó de la CRAC-PC a la propia Nestora Salgado, lo cual abrió el espacio legal para el operativo militar con el que ella fue capturada y enviada a la cárcel en 2013. Como bien recuerdan los comunitarios de Olinalá y los familiares de Nestora, la Casa de San Luis no movió un solo dedo en la campaña por la libertad de la ex comandante (ni por el resto de policías comunitarios encarcelados). Este hecho no sólo es señalado desde Olinalá. Gonzalo Molina, por ejemplo, un comunitario de Tixtla que fue expulsado junto con Nestora por la Casa de San Luis, también se ha deslindado de ella por lo mismo. Gonzalo, quien está preso en Chilpancingo, fue detenido en un mitin donde se exigía la liberación de Nestora.

 

Gonzalo Molina sugería a Nestora que, una vez liberada, se reportara a la policía comunitaria de Olinalá para confirmar si su cargo como comandante seguía vigente. En la tradición de la CRAC-PC esto debe realizarse en elección democrática en una asamblea. Aunque Nestora no ha sido confirmada en su cargo, sí ha buscado desde su actual residencia en Estados Unidos que la policía comunitaria de Olinalá se reincorpore a la Casa de San Luis. Esta iniciativa ha sido rechazada por los comunitarios de Olinalá pero ha traído crisis y división a sus filas.

 

La polémica no ha cesado. El Partido Obrero Socialista expidió una declaración en apoyo a la comunitaria de Olinalá y la familia Salgado-García. Ahí también fue denunciado el comportamiento que la Casa de San Luis ha tenido como brazo del Estado. En respuesta, la Casa de San Luis lanzó un comunicado donde celebra que Nestora ha regresado a sus filas e insinúa que la lucha de casi tres años del POS por la libertad de los presos políticos ha sido para lucrar y obtener un “botín político”. Frente a los ataques sufridos por el POS, cinco policías comunitarios que estuvieron presos en Ayutla de los Libres y Arturo Campos Hererra, aún preso en esta ciudad, así como su esposa Agustina, expidieron un comunicado en su defensa.

 

Los ex presos de Ayutla eran parte de las mismas causas penales por las cuales Nestora estuvo en la cárcel y desde hace varios meses denunciaron el carácter pro-gubernamental de la Casa de San Luis. Ángel García García, por ejemplo, entregó a militantes del POS un relato sobre su vida que escribió en la cárcel. Ahí explica:

 

“la creación de la Casa de Justicia en la comunidad de El Paraíso dio resultado, poniéndole un alto a la delincuencia. Ya no hubo más asaltos, asaltos y muchas otras faltas o infracciones. Esto disminuyó por completo.

 

“A los pocos meses este sistema comunitario se extendió por varios municipios de Guerrero como en Ayutla de los Libres, Tercuanapa, Tixtla, Olinalá y Huamuxtitlán. Estos municipios dependían de la Casa de Justicia de El Paraíso, por lo que creció demasiado en comparación con las otras Casas de Justicia, como la de San Luis Acatlán. Esto hizo que Ángel Aguirre optara por destruirla [a la Casa de El Paraíso]. Hizo que la Casa de Justicia de San Luis Acatlán desconociera a la Casa de Justicia de El Paraíso, promoviendo grandes divisiones para así lograr órdenes de aprehensión en contra de la CRAC de El Paraíso.”

 

El futuro de la policía comunitaria de Olinalá debe ser decidido en Olinalá y la designación democrática de sus autoridades debe ser respetada. Lo mismo debe aplicar ahí donde las expulsiones (operadas por el PRD a través) de la Casa de San Luis causó el encarcelamiento de varios comunitarios. Giovanni Salgado, actual líder electo de la CRAC-PC de Olinalá, ha señalado que el acuerdo original era esperar la liberación de todos los presos, para que ellos también ayudaran a decidir el futuro de sus policías comunitarias (así reitera el deslinde citado al inicio). Hoy siguen presos Gonzalo Molina, Arturo Campos y Samuel Ramírez. Nestora Salgado debería respetar ese acuerdo y evitar que el PRI o el PRD sepulten la democracia comunitaria.

 

La liberación de Nestora Salgado ha sido uno de los principales triunfos de los movimientos sociales de México en este 2016. Resulta bastante decepcionante que ese triunfo en lugar de fortalecer a las CRAC-PC esté sirviendo para lo contrario.

 

Crédito de foto: Carlos Sáchez Pimienta vía Flickr.

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