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La debacle del sandinismo en Nicaragua – 30-30
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La debacle del sandinismo en Nicaragua

Hugo Cedeño

La debacle del sandinismo en Nicaragua

Hugo Cedeño

En Nicaragua se armó el lío. Hasta la Guardia tuvieron que tirar a las calles. Van no menos de 27 muertos y cientos de heridos. Se trata de la peor crisis política en mucho tiempo, y del ataque más brutal del gobierno contra el pueblo. Lo novedoso de todo esto es que es Daniel Ortega, antiguo guerrillero y líder del sandinismo, el que lanza a la policía y a los paramilitares a reprimir a los trabajadores. ¿Cómo estallaron las protestas, y por qué los exguerrilleros ahora se alían con el FMI contra el pueblo nicaragüense?

 

En el origen de todo están los planes neoliberales de Ortega: el aumento en el porcentaje a pagar por los trabajadores y empresarios para el Instituto Nacional de Seguridad Social; así como que se preparaba un incremento de la edad para la jubilación. El cuento de la conspiración de la derecha contra su gobierno “progresista” es eso: un cuento.

 

El INSS está en quiebra y la culpa la tiene el uso político y corrupto que leha dado el gobierno. El economista nicaragüense Adolfo Acevedo Vogl se refiere al problema del INSS de Nicaragua de la siguiente manera: “En realidad, todos los estudios actuariales efectuados entre 2004 y 2006 mostraban que el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) seria insolvente – es decir, resultaría incapaz de cubrir sus compromisos con sus ingresos y sus reservas – en algún momento después de 2019 o 2020” (INSS: Historia de una insolvencia (varias veces) anunciada)

 

Insolvencia que tiene que ver antes que nada con el incremento de los gastos administrativos y la falta de transparencia en el uso de los ingresos. El instituto es usado de forma política y corrupta, en detrimento de su objetivo formal: velar por la salud de sus afiliados.

 

Frente a este problema al Fondo Monetario Internacional no se le ocurrió mejor idea que aconsejar al presidente de Nicaragua tomar medidas para sacrificar a los asalariados elevando el aporte a la Seguridad Social. Si el gobierno roba, que lo trabajadores paguen.

 

Fieles a los dictados de su amo, el ejecutivo de Nicaragua y el asesor económico pusieron a funcionar sus mecanismos y anunciaron que la parálisis del INSS se iba a resolver si los trabajadores pagaban más.

 

El FMI planteó su receta olvidando que la insolvencia del INSS está ligada al uso inadecuado de sus ingresos y que antes de aconsejar tan criminales medidas debía exigir al presidente Ortega y su asesor económico presentar con claridad las cuentas financieras del INSS y la responsabilidad de su gobierno en el déficit financiero.

 

El FMI tenía que tomar en cuenta lo que señala el economista citado cuando dice: “… resulta indispensable una reducción drástica en los gastos administrativos, y una mejoría significativa, y una absoluta transparencia, en la gestión de las inversiones. Además, resulta obvio que ello demandaría la transformación del INSS en una institución profesional y autónoma, no subordinada a mandatos políticos, sino que concentrada exclusivamente en el cumplimiento eficaz de sus funciones y objetivos”

 

Pero el organismo internacional  hizo lo mismo de siempre. Trazar recetas que afectan a los más empobrecidos para ponerlos a pagar “unos granos que no disfruto”. Lo novedoso aquí es la presteza con que Ortega ha seguido sus dictados.

 

Por encima  de las malsanas intenciones del FMI y del presidente Ortega, las movilizaciones continúan a pesar de la represión y los asesinados,  perseguidos y apresados desde el miércoles pasado cuando iniciaron las protestas.

 

Hay que estar del lado de los asalariados nicaragüenses en su lucha contra las políticas económica del presidente Ortega. Lo peor que la izquierda puede pensar es que queda algo del viejo radicalismo de Ortega y los sandinistas y comprarse, con eso, el discurso del compló de la derecha. El sandinismo ha completado su metamorfosis en una fuerza conservadora, neoliberal y dispuesta a echar mano de las fuerzas oficiales y paraoficiales para reprimir a la gente e imponer sus planes de ajuste.

 

Crédito de imagen: Sven Hansen vía Flickr.


Hugo Cedeño es un revolucionario socialista de la República Dominicana.