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Comunidades de Oaxaca rechazan planes de ser militarizadas – 30-30
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Comunidades de Oaxaca rechazan planes de ser militarizadas

Jesús Valdés

Comunidades de Oaxaca rechazan planes de ser militarizadas

Jesús Valdez  

Los militares querían establecerse en el distrito de Tlacolula, Oaxaca, el cual agrupa a 25 cabeceras municipales y 258 comunidades. A través de la historia, este valle se ha caracterizado por ser una zona de conflictos entre comunidades indígenas, mixtecos contra  mexicas en el México antiguo. Pero esta vez la historia fue diferente. Los pueblos se unieron para evitar la militarización de la comarca.

 

El domingo 5 de marzo se llevó a cabo una asamblea comunitaria en San Mateo Macuilxochitl, donde la autoridad municipal informó que la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) le había pedido 300 hectáreas de tierras comunales para una zona militar que estaría compuesta de las instalaciones castrenses, casas-habitación para 5 mil efectivos del ejército con sus familias y un hospital de especialidades para soldados.

 

A cambio, la SEDENA ofreció una concesión de taxi por cada terreno. La asamblea preguntó si en el hospital existiría servicio de emergencias para la población civil. La respuesta fue negativa.

 

Entonces la asamblea general decidió un NO rotundo, tomando en cuenta que:

 

1º. El proyecto abarcaría el triple de la zona urbana de Macuilxochitl. 2º. Las concesiones de taxis beneficiarían sólo a una pequeña parte de la población. 3º. Las instalaciones militares estarían en terrenos con la mejor reserva de agua. 4º. Se instalaría talando árboles de mezquite que se encuentran en peligro de extinción. 5º. La presencia de militares pondría en riesgo la integridad de la población, pues además de los conocidos casos de violaciones a los derechos humanos de la población civil en que incurren, es sabido que donde hay soldados hay burdeles.

 

Una vez que la comunidad rechazó el proyecto militar, la SEDENA intentó hacerlo en la vecina Teotitlán del Valle. Aquí la respuesta de la asamblea general también fue un no rotundo.

 

Pobladores de Macuilxochitl, San Juan Guelavía, Tlacolula de Matamoros, Díaz Ordaz y Matatlán nos reunimos y constituimos la Red de Esfuerzos en Defensa del Territorio (REDT), que emitió un comunicado en donde denunciamos que detrás de planes como estos están los megaproyectos y la minería.

 

El texto tuvo una cobertura mediática impresionante en medios de circulación estatal y nacional, tales como La Jornada, Proceso, Contralínea, Noticias (el diario de mayor circulación en Oaxaca),  El Universal, Avispa Midia, etcétera. También hubo una gran actividad en redes sociales, hubo personas que hicieron videos muy buenos para apoyarnos y que se hicieron virales.

 

La SEDENA entonces intentó edificar su proyecto en el Valle de Etla o en Tlacolula-Mitla, también en Oaxaca, en donde ofreció pagar un millón de pesos por terreno.

 

El sábado 8 de abril, la Red de Esfuerzos en Defensa del Territorio convocó a un foro sobre minería y militarización en el centro de Tlacolula, en el que participaron muchos miembros de esa comunidad y de Mitla. Posteriormente las asambleas generales de ambas comunidades determinaron oponerse a los proyectos militares.

 

La presión de los pueblos fue tal que las autoridades municipales de Mitla y Tlacolula se vieron obligadas a emitir un documento donde manifiestan su rechazo a la base militar, aunque las primeras eran las principales promotoras de la militarización y las segundas anteriormente trataron de descalificar el trabajo de la REDT.

 

El rechazo de este proyecto en Macuilxochitl, Teotitlán del Valle, Tlacolula y Mitla, más el impacto en medios, son un fuerte revés para el gobierno federal y estatal, pero no podemos cantar victoria, pues el gobierno siempre tiene escondido un as bajo la manga para volver a agredir a los pueblos.

 

Crédito de imagen: Gobierno de Sinaloa, vía Flickr.


Jesús Valdés es trabajador de la construcción y militante del POS. Este artículo forma parte de El Socialista #388, periódico impreso del POS.

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