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Condenamos la militarización de las fronteras en México y Estados Unidos – 30-30
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Condenamos la militarización de las fronteras en México y Estados Unidos

Condenamos la militarización de las fronteras en México y Estados Unidos

Comité por el Reagrupamiento Internacional Revolucionario

El presidente Trump ha movilizado un contingente de cuatro mil soldados de la Guardia Nacional a la frontera de los Estados Unidos prometiendo acantonarlos ahí indefinidamente. Con un despliegue verbal lleno de arrogancia imperialista y demagogia, Trump actuó al saber que un gran contingente de hombres, mujeres y niños centroamericanos viajaban hacia el norte a través de México a finales de marzo. En estos momentos, más de 150 refugiados que huyen de la violencia criminal y la represión estatal están acampando en Tijuana, en la frontera, buscando ingresar a los Estados Unidos, incluyendo muchos niños.

 

El gobierno de México, inicialmente respondió criticando esta decisión de Trump. El presidente Peña, sin embargo, no tomó ninguna acción concreta en favor de los centroamericanos. Esto no fue casualidad: al mismo tiempo que criticaba (con mucha timidez) a Trump, México también militarizaba su frontera sur con Guatemala. Con una mano, Peña censuraba a Trump; con la otra, seguía haciéndole el trabajo sucio.

 

Este es el quinto año en que Pueblo sin Fronteras, un grupo humanitario transfronterizo que opera en México y en los Estados Unidos, ha organizado la caravana de refugiados llamada Viacrucis, Migrantes en la Lucha.Su propósito es protegerlos de los grupos criminales y de la corrupta policía mexicana durante su difícil travesía desde Centro América.

 

Este año, la mayoría de los 1200 participantes eran de Honduras, la segunda nación mas pobre del continente después de Haití. Los hondureños están huyendo de la escalada de violencia y de represión gubernamental que ha azotado a ese país desde el golpe de estado que apoyaron los Estados Unidos en el 2008, y que ha empeorado tras la fraudulenta reelección del actual presidente el pasado mes de noviembre, que en realidad fue una “victoria” electoral que contó con el decidido aval del gobierno de Trump.

 

La venenosa xenofobia del presidente Trump hacia estos desesperados refugiados pretende ocultar la responsabilidad del imperialismo norteamericano por las deplorables condiciones de vida en Honduras y todo el continente, las que obligan a los trabajadores, campesinos y los pobres a abandonar sus países de origen para sobrevivir.

 

Utilizando una retórica racista y nacionalista, ¡el billonario Trump culpa a la gente más pobre del hemisferio de todos los problemas del capitalismo estadounidense! Un vulgar oportunista que apela a la base política que constituye su apoyo inquebrantable: supremacistas blancos, fascistas, misóginos, homofóbicos, militaristas e ideólogos de derecha. Usando su autoridad para acuartelar soldados en la frontera, está tratando de compensar el revés que sufrió al no conseguir que el Congreso aprobara los miles de millones de dólares necesarios para construir el muro fronterizo.

 

El presidente Trump también atacó verbalmente al gobierno mexicano por no impedirle el paso a la caravana de Pueblo sin Fronteras en su travesía desde Oaxaca hacia la ciudad de México. Tuvo que retractarse luego de que un enviado de la Agencia de Seguridad Nacional regresara para recordarle que México ha colaborado durante años con las políticas de inmigración de Estados Unidos. Estos compromisos transfronterizos se intensificaron en el 2006 con la adopción del Plan Mérida que ha entregado millones de dólares a los corruptos militares y policías mexicanos para fortalecer las fuerzas represivas del Estado.

 

El gobierno mexicano, controlado por una burguesía subordinada a la de Estados Unidos, vive la contradicción de gobernar al mismo tiempo para los mexicanos y también para sus jefes al norte de la frontera. Por un lado, exige a Trump un trato digno a los migrantes mexicanos y, por el otro, da el peor trato posible a los refugiados de América Central.

 

Luego de la presión de los gobiernos de México y de los Estados Unidos, los organizadores de Pueblo sin Fronteras decidieron, en abril, desbandar la caravana en la ciudad de México. Muchos participantes declararon que ellos continuarían avanzando hacia el norte sin su protección, para buscar asilo político en la frontera de los Estados Unidos. Pero otros, incluyendo mujeres y niños, estaban demasiado enfermos, débiles o desmoralizados para continuar; así que decidieron quedarse en México a merced del gobierno.

 

Como revolucionarios internacionalistas, el Comité por el Reagrupamiento Internacional Revolucionario (CRIR) condena la militarización de las fronteras de México y Estados Unidos y la persecución de refugiados. Defendemos el derecho inalienable de todos los inmigrantes de buscar asilo, seguridad y trabajo dondequiera que puedan encontrarlo.

 

El CRIR se pronuncia contra las políticas imperialistas de Estados Unidos a lo largo y ancho de las Américas, y denuncia a los gobiernos capitalistas que someten a los trabajadores y los pobres a intolerables condiciones de explotación, opresión y pobreza.

 

En respuesta a la decisión del presidente Trump de acantonar a los soldados de la Guardia Nacional en la frontera de los Estados Unidos, exigimos lo siguiente:

 

– Abrir las fronteras de México y los Estados Unidos a todo inmigrante que busque asilo de la violencia y la represión en su país.

 

– Abrir las fronteras de México y los Estados Unidos a todos los trabajadores y campesinos, incluidos mujeres y niños, discapacitados y ancianos que son forzados a emigrar para sobrevivir.

 

– Que los Estados Unidos envíe ayuda de emergencia para proporcionar alimento, vivienda, servicios médicos y asistencia legal a todos aquellos que marcharon con la caravana de Pueblos sin Fronteras y que quedaron varados en la ciudad de México.

 

– Que el gobierno de México garantice a los migrantes centroamericanos el estatus de refugiados y el libre tránsito por el país.

 

– Cancelar la guerra contra el narcotráfico, patrocinada por Estados Unidos, y que ha multiplicado la violencia en México y América Central. Esta guerra es la principal causa detrás de la decisión de miles y miles de familias trabajadoras de abandonar sus hogares.

 

– ¡Desmilitarizar las fronteras México-Guatemala y Estados Unidos-México!

 

Comité por el Reagrupamiento Internacional Revolucionario (CRIR)

Partido Obrero Socialista (México)

Freedom Socialist Party (Estados Unidos y Australia)

Comité de Enlace, Convergencia Socialista-La Verdad y Reagrupamiento hacia el PST (Argentina)

 

Crédito de imagen: Brooke Binkowski vía Flickr.


El Comité por el Reagrupamiento Internacional Revolucionario (CRIR) es un esfuerzo para unir organizaciones trotskistas de diferentes países con el fin de trabajar juntos hacia la fundación de una nueva internacional socialista. Contacto: cririnter@gmail.com