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AMLO no cumple su palabra – 30-30
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AMLO no cumple su palabra

va por termoeléctrica de Morelos

AMLO no cumple su palabra

El gobierno se dispone a construir la termoeléctrica de Morelos

Artículo publicado en el Periódico El Socialista 402 Septiembre-Octubre 2020 del Partido Obrero Socialista.

 

Las agresiones contra el pueblo son cada vez más numerosas. Entre las víctimas predilectas están los zapatistas de Chiapas y los pueblos de Morelos.

 

El sábado 22 de agosto, paramilitares de la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO), saquearon e incendiaron las instalaciones del Centro de Comercio Nuevo Amanecer, en el Municipio Autónomo Lucio Cabañas. El 24 de febrero de 2020, la ORCAO, junto al grupo los «Chinchulines» (identificado desde hace años como paramilitar), y miembros del partido MORENA, violentaron y secuestraron a integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI).

 

Simpatizantes del EZLN consideran que los zapatistas están frente a un “escenario de guerra” que no es exclusivo del estado de Chiapas.  “Son constantes las denuncias de los pueblos originarios frente a la violencia de los grupos criminales, paraestatales y estatales, violencia que contribuye a la fragmentación del tejido comunitario y al desgaste de las luchas contra el despojo y los megaproyectos en México.” 

 

Es cierto. Además del tren Maya y otras grandes obras que afectarán a las comunidades, el gobierno confirmó el 10 de septiembre que proseguirá las obras comenzadas durante la presidencia de Calderón para construir dos termoeléctricas de Huexca, Morelos.

 

En 2014, Andrés Manuel López Obrador declaró, en Yecapixtla, Morelos, que defendería “con todo” lo que pudiera a los pueblos para que esas obras no se construyeran. Los trabajos se iniciaron desde 2011 sin consultar a los pueblos y comunidades afectadas, que desde el principio se opusieron.

 

El 20 de febrero del año pasado 200 académicos, científicos, investigadores, organizaciones, pueblos y colectivos pidieron al ya presidente López Obrador reconsiderara hacer una consulta, que definió la activación de la termoeléctrica en Huexca y que tuvo la oposición del 40%. Según los peticionarios, la consulta distó “de cumplir con los requisitos democráticos para considerarse válida” debido a que no cumplió “con los mandatos del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo; por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y por la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos indígenas, para que los pueblos afectados otorguen o no su consentimiento para la realización de proyectos de inversión y desarrollo.” (Animal Político, 22 de febrero 2019). Además, un día antes de celebrarse, fue asesinado el principal opositor al proyecto, Samir Flores, lo que constituye un claro crimen político. El homicidio no ha sido aclarado. 

 

El 10 de septiembre el gobierno proseguirá con los trabajos, anunció el mismo presidente en la conferencia de prensa de ese día. El gobierno derrotó en el plano jurídico a los pueblos que habían interpuesto amparos. Terminar la obra tendrá un costo de 20 mil millones de pesos. El Instituto Nacional de Pueblos Indígenas cuenta con un presupuesto de 6 mil 549 millones de pesos (mdp),  la tercera parte. Los mastodontes quemarán gas para generar electricidad, que es de lo más contaminante, y gastarán agua del río Cuautla que también se contaminará. Los pueblos colindantes aseguran que la agricultura resultará sumamente afectada.

 

Imagen: Complejo termoeléctrico en Huexca, Morelos. Instituto Morelense de Radio y Televisión